Asesinato en La Plata: el dueño del local mató a la inquilina que le reclamaba que cobrara el alquiler
Paula Lastiris fue ejecutada de dos disparos en su cotillón; el detenido, Leopoldo Aráoz, había dejado de pasar a cobrar y la familia envió cartas documento para pagar.

ARGENTINA —
Lo esencial
- Paula Carolina Lastiris, 47 años, fue asesinada el miércoles en su negocio de la calle 37 entre 9 y 10, La Plata.
- Leopoldo Olegario Aráoz, 49 años, fue detenido tras intentar huir a pie; se le incautó un revólver.
- La víctima y su marido, Walter Romero, alquilaban el local desde hacía más de cuatro años y planeaban abrir una segunda sucursal.
- La familia desmintió una deuda de alquiler: mostró recibos y contratos al día.
- El 16 y el 24 de abril enviaron cartas documento intimando a Aráoz a cobrar el alquiler, por recomendación de un martillero.
- Aráoz no atendía el teléfono ni se presentaba a cobrar desde abril; el contrato estipulaba cobro presencial a principio de mes.
- La fiscalía N°17, a cargo de Eugenia Di Lorenzo, investiga el hecho como homicidio simple agravado por uso de arma de fuego.
Dos disparos en pleno centro
Alrededor de las 17 del miércoles, los vecinos del Barrio Norte de La Plata escucharon dos detonaciones. No hubo gritos ni peleas que anticiparan la tragedia. Leopoldo Olegario Aráoz entró al cotillón Repostillón, ubicado en la calle 37 entre 9 y 10, y disparó dos veces contra Paula Lastiris, de 47 años. La mujer cayó junto a la puerta y falleció poco después en el Hospital San Martín, adonde fue trasladada tras recibir primeros auxilios de una policía y un vecino guardavidas. Aráoz escapó del lugar caminando lentamente, camuflado entre los transeúntes. Fue interceptado por el Escuadrón Motorizado de la Policía Bonaerense en la calle 35 entre 5 y 6. Un agente se subió a la vereda con su moto y lo apuntó: “¡Quedate ahí, quedate ahí!”, le gritó justo detrás de dos peatones que pasaban circunstancialmente. Aráoz vestía una campera y una bufanda roja; se le incautó un revólver y fue detenido.
Una relación contractual que se rompió
Paula Lastiris y su marido, Walter Romero, de 50 años, alquilaban el local desde hacía más de cuatro años. Según el contrato, el propietario –o su representante– debía presentarse personalmente a principio de mes para cobrar el alquiler. En abril, Aráoz no se presentó. Romero lo llamó e intentó comunicarse por todas las vías disponibles, pero Aráoz no atendió ni se acercó a cobrar. Preocupados por las consecuencias legales de no pagar, la familia consultó a un martillero, quien les recomendó enviar cartas documento para cubrirse ante un eventual reclamo. El 16 y el 24 de abril enviaron dos cartas documento intimando a Aráoz a que se presentara en el comercio a cobrar lo que le correspondía. “Tengo todos los recibos del pago del alquiler mensual, tengo el contrato firmado por él y por mí. El alquiler está al día”, declaró Romero a la prensa.
La versión de la familia: no había deuda
Desde el entorno de la víctima desmintieron categóricamente que existiera una deuda de alquiler. “La realidad es que Walter pagaba el alquiler todos los meses, y se le había mandado carta documento para que venga a cobrar y que no haya problemas. No hubo otra cosa, no había deuda. Es mentira todo lo que están diciendo”, afirmó una fuente cercana. La familia consideró las versiones sobre una presunta deuda como un “ataque” a la memoria de Paula. Según la misma fuente, Aráoz sería hijo del propietario original del local, ya fallecido, por lo que el inmueble está en sucesión. “Por ahí se habló el tema alquiler porque el muchacho manifestó algo de eso, pero en verdad es que él no pasaba para cobrar y ellos le habían mandado una carta documento para que pase, como habían acordado. Y para cubrirse”, explicó.
Un asesinato que no se anticipó
No está claro qué llevó a Aráoz a presentarse en el local para matar a Paula, sin mediar palabra. La víctima tenía un hijo de 22 años que también trabajaba en el comercio. Los vecinos llamaron al 911 y la policía montó un operativo cerrojo con motos del Escuadrón Motorizado UPPL y SASU que patrullaban la zona. Minutos después, lograron detener al sospechoso. El detenido quedó a disposición de la Fiscalía N°17 de La Plata, a cargo de la fiscal Eugenia Di Lorenzo, que lo indagará en las próximas horas y pedirá formalmente la detención al juzgado de Garantías. La causa se investiga como “homicidio simple agravado por el empleo de arma de fuego”.
Las preguntas que quedan abiertas
La investigación deberá esclarecer por qué Aráoz dejó de cobrar el alquiler si, según la familia, el pago estaba garantizado. También deberá determinar si existió algún conflicto previo entre las partes más allá del incumplimiento del cobro. La fiscalía tomará declaración a testigos y al propio detenido en las próximas horas. El caso ha conmocionado a La Plata, donde la violencia en el marco de relaciones contractuales suele ser excepcional. La familia de Paula Lastiris, que planeaba abrir una segunda sucursal del cotillón, enfrenta ahora la pérdida y el estigma de las versiones sobre una deuda que niegan rotundamente.
En resumen
- Paula Lastiris fue asesinada de dos disparos por Leopoldo Aráoz, quien era el dueño del local que ella alquilaba.
- La familia de la víctima niega cualquier deuda y muestra recibos y cartas documento que demuestran que el alquiler estaba al día.
- Aráoz había dejado de presentarse a cobrar el alquiler desde abril, a pesar de las gestiones de los inquilinos para pagar.
- El asesino fue detenido a pocas cuadras del crimen, con el arma en su poder, y está acusado de homicidio agravado.
- La fiscalía investiga el móvil del crimen, que podría estar vinculado a un conflicto por el cobro del alquiler que el propio Aráoz evitó.







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