Shanghai Express: el sueño de crear el 'McDonald's chino' en Argentina suma locales y apunta a los shoppings
La cadena fundada por Tomás Xu, hijo de inmigrantes shanghaineses, crece en un contexto de consumo estancado y planea cerrar el año con nueve sucursales, incluyendo Unicenter y Plaza Oeste.
ARGENTINA —
Lo esencial
- Shanghai Express fue fundada por Tomás Xu, argentino nacido en Palermo e hijo de inmigrantes de Shanghai.
- Xu comenzó a trabajar a los 12 años en la rotisería familiar en La Paternal.
- La cadena tiene actualmente cuatro locales operativos, abrirá un quinto en el Obelisco y proyecta nueve sucursales para fin de año.
- Los combos cuestan menos de 20.000 pesos argentinos, apuntando a un modelo de alto volumen.
- La empresa planea desembarcar en los centros comerciales Unicenter y Plaza Oeste.
- Xu declaró: 'Siempre tuve la idea de hacer una cadena de comida china. La idea fue hacer el McDonald’s chino'.
- La cocina a la vista busca romper prejuicios sobre la calidad de la comida china, siguiendo el modelo de McDonald's.
De la rotisería familiar a la ambición de una cadena nacional
A los 12 años, Tomás Xu ya ayudaba a sus padres en la rotisería que regentaban en La Paternal, un barrio porteño. Hijo de inmigrantes llegados desde Shanghai, pero nacido y criado en Palermo, aprendió desde niño los entresijos del negocio gastronómico con una idea fija: crear la primera cadena de comida rápida china de Argentina. Más de quince años después, esa idea se materializó en Shanghai Express, una cadena que hoy cuenta con cuatro locales en funcionamiento y que en las próximas semanas abrirá un quinto en el Obelisco. Para fin de año, la empresa proyecta tener nueve sucursales, incluyendo el desembarco en los centros comerciales Unicenter y Plaza Oeste.
El modelo McDonald's como espejo: estandarización y escala
Xu no buscó diferenciarse desde el inicio, sino que tomó como referencia explícita a la cadena estadounidense. 'Tomamos muchas características que tiene McDonald's: la atención rápida, la carta acotada y hasta la cajita feliz', explica. La operación se apoya en procesos estandarizados, cocinas visibles y tiempos de atención rápidos. Los locales incorporan kioscos de autopédido, pantallas digitales y formatos compactos diseñados para soportar un alto flujo de clientes. La decisión de copiar ciertos mecanismos de las cadenas globales responde a un diagnóstico: el gran problema de la comida china en Argentina era su dificultad para masificarse, al quedar asociada al delivery de barrio o a restaurantes tradicionales, sin convertirse en una opción cotidiana y transversal como la hamburguesa o la pizza.
Adaptación al paladar argentino y precios para el consumo masivo
Xu entendió que no bastaba con traer recetas tradicionales; había que traducirlas al consumo local. 'Para la carta seleccioné los platos de la cocina china que más se acercan al paladar argentino', cuenta. El menú combina clásicos del wok como el chow mein o el chao fan con sabores más accesibles para un público masivo, e incluye productos diseñados específicamente para ese cruce cultural, como las albóndigas Shanghai. La adaptación también alcanza a los precios: los combos cuestan menos de 20.000 pesos argentinos, en sintonía con un momento de consumo estancado. La lógica apunta al volumen. 'Como gastronómico siempre tuve vocación de ser masivo. No me interesa darle de comer a 100 personas por noche, sino a miles todos los días', afirma Xu.
Cocina a la vista: transparencia para romper prejuicios
Xu era consciente de que la comida china arrastra prejuicios en parte del público argentino. Por eso, una de las decisiones centrales fue dejar la cocina completamente a la vista. 'De McDonald's también tomamos la idea de tener la cocina abierta para que la gente vea cómo se preparan los platos. No solo para que no se pierdan el show del fuego, sino también para romper con los prejuicios que todavía algunas personas tienen sobre la calidad de la comida china', explica. La cocina visible cumple una doble función: genera espectáculo y construye confianza. El fuego de los woks, los cocineros trabajando en tiempo real y la dinámica de preparación rápida convierten la experiencia en un 'show cooking' permanente, especialmente en los formatos de shopping, donde el impacto visual es clave para captar tránsito espontáneo.
Crecimiento en un contexto adverso y proyecciones a futuro
El avance de Shanghai Express se produce en un escenario de consumo estancado en Argentina, lo que hace más notable su apuesta por la expansión. Con cuatro locales en funcionamiento y un quinto próximo a inaugurarse en el Obelisco, la cadena planea cerrar el año con nueve sucursales, incluyendo su desembarco en dos importantes centros comerciales: Unicenter y Plaza Oeste. Xu resume su objetivo con claridad: 'Siempre tuve la idea de hacer una cadena de comida china. La idea fue hacer el McDonald's chino'. La pregunta que queda abierta es si este modelo, que combina estandarización global con adaptación local, logrará consolidar la comida china como una opción masiva y cotidiana en el mercado argentino.
En resumen
- Shanghai Express, fundada por Tomás Xu, busca convertirse en la primera cadena de comida rápida china masiva en Argentina, tomando como modelo a McDonald's.
- La cadena pasará de 4 a 9 locales en 2023, incluyendo aperturas en el Obelisco y en los shoppings Unicenter y Plaza Oeste.
- El menú combina platos tradicionales chinos con adaptaciones al paladar argentino, como las albóndigas Shanghai, y precios accesibles (combos por menos de $20.000).
- La cocina abierta y visible busca generar confianza y romper prejuicios sobre la calidad de la comida china.
- El crecimiento se da en un contexto de consumo estancado en Argentina, lo que subraya la apuesta por un modelo de alto volumen y bajo precio.
- Xu aspira a masificar la comida china, pasando de atender a cientos de personas por noche a miles por día.




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