Bolivia: Sindicatos gastan 47 millones de bolivianos en salarios de dirigentes en comisión
El Ministerio de Trabajo revela un gasto anual millonario en dirigentes sindicales que cobran sus haberes mientras ejercen funciones representativas, generando debate sobre el control y la transparencia de estos fondos.

BOLIVIA —
Lo esencial
- El gasto anual en trabajadores sindicales en comisión asciende a 47 millones de bolivianos.
- El ministro de Trabajo, Edgar Morales, estima que el gasto total podría alcanzar los 70 millones de bolivianos a nivel nacional.
- La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) registra uno de los montos más altos, con 11,9 millones de bolivianos.
- El Decreto 4710 de 2022 permite a los dirigentes cobrar el 100% de sus haberes y beneficios sociales en comisión.
- Los fondos son administrados por los sindicatos sin control estatal directo, según el ministro Morales.
- Un incidente reciente involucró la toma de instalaciones del Ministerio de Trabajo, resultando en 13 arrestos.
- El ministro Morales defiende una reestructuración basada en la meritocracia, criticando la politización previa de la institución.
Millonario gasto en dirigentes sindicales bajo la figura de "comisión"
El Ministerio de Trabajo de Bolivia ha puesto de manifiesto un considerable gasto anual que supera los 47 millones de bolivianos destinados a los trabajadores que se encuentran en "comisión" sindical. Esta figura permite a los dirigentes percibir la totalidad de sus salarios y beneficios sociales mientras desempeñan funciones de representación gremial, amparados por el Decreto Supremo 4710 de 2022. El ministro de Trabajo, Edgar Morales, advirtió que la cifra real podría ascender hasta los 70 millones de bolivianos si se incluyeran casos no registrados o declaraciones salariales parciales, evidenciando una problemática de alcance nacional. La revelación surge en un contexto de tensiones y debates sobre la gestión de los recursos sindicales y el control estatal sobre los mismos. La magnitud del desembolso ha generado cuestionamientos sobre la eficiencia y transparencia del sistema, especialmente al considerar que estos fondos son administrados directamente por las organizaciones sindicales sin una fiscalización estatal rigurosa. Morales subrayó que el sistema actual permite a los sindicatos manejar estos aportes "a libre albedrío", mientras que las entidades estatales están sujetas a rendiciones de cuenta y auditorías. Esta disparidad en el control ha sido un punto central de su crítica, sugiriendo la necesidad de una revisión profunda del sistema de aportes y gastos de los trabajadores.
FSTMB y COD de Santa Cruz lideran los desembolsos millonarios
Dentro del desglose presentado por el Ministerio de Trabajo, la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) destaca con un monto anual de 11,9 millones de bolivianos. Le sigue de cerca la Central Obrera Departamental (COD) de Santa Cruz, que registra un gasto de 10,1 millones de bolivianos en sus dirigentes en comisión. Otras organizaciones importantes también presentan cifras significativas. La COD de La Paz reporta 5,8 millones de bolivianos, mientras que la Central Obrera Boliviana (COB) asciende a 5,1 millones. Las centrales obreras de Oruro y Potosí superan individualmente los 4 millones de bolivianos, demostrando la extensión del beneficio a lo largo del país. En contraste, las centrales obreras de Beni y Pando presentan cifras considerablemente menores, por debajo del medio millón de bolivianos, lo que sugiere una disparidad regional en la estructura y los recursos de las organizaciones sindicales.
El Decreto 4710 y la base legal de la "comisión"
El sistema que permite a los dirigentes sindicales cobrar sus salarios y beneficios sociales mientras ejercen funciones representativas se fundamenta en el Decreto Supremo 4710, emitido en 2022. Esta normativa establece el marco legal para la declaratoria en comisión, un mecanismo que, según el ministro Morales, ha sido utilizado extensivamente. La disposición favorece a los líderes gremiales, asegurando la continuidad de sus ingresos y beneficios sociales durante su gestión sindical. El objetivo declarado es permitirles dedicarse plenamente a la defensa de los derechos de los trabajadores sin sufrir menoscabo económico. Sin embargo, la magnitud de los fondos involucrados y la falta de fiscalización estatal han convertido esta figura en un punto de controversia, levantando interrogantes sobre su aplicación y el uso de los recursos de los afiliados.
Críticas a la administración y falta de control estatal
El ministro Morales ha sido enfático al señalar que los fondos destinados a los trabajadores en comisión son administrados por los propios sindicatos, sin que exista un control estatal directo sobre su manejo. "No hay fiscalización, no hay control, ellos manejan a libre albedrío", afirmó el titular de Trabajo, contrastando esta situación con la rendición de cuentas y auditorías a las que están sujetas las instituciones públicas. Esta falta de supervisión ha generado preocupación, especialmente cuando se compara el gasto con el presupuesto de otros poderes del Estado, como el Legislativo. La observación del ministro apunta a una posible discrecionalidad en el uso de los recursos, provenientes en gran medida de los aportes de los trabajadores. Morales planteó la necesidad de revisar el sistema de aportes y la forma en que se gestionan estos fondos, sugiriendo que la magnitud del gasto podría ser insostenible o injustificada sin una supervisión adecuada.
Reestructuración ministerial y acusaciones de politización
Las declaraciones del ministro Morales se producen en el contexto de una intervención policial en el Ministerio de Trabajo que resultó en la detención de 13 personas. El ministro describió la situación previa como una "politización" de la institución, donde "las seis direcciones y los dos viceministerios eran puestos por diferentes sectores". Morales defendió la reciente reestructuración del ministerio, calificándola como un avance hacia un "sistema meritocrático". Según su explicación, el exceso de personal y la innecesaria burocracia ralentizaban la emisión de resoluciones sindicales, un proceso que antes podía demorar hasta tres meses. El ministro también cuestionó casos específicos, como el de un dirigente identificado como Argollo, cuyo sueldo básico declarado con bonos ascendía a 15.000 bolivianos, calificando tales declaraciones como "delito". Morales concluyó reafirmando su compromiso con el cargo, designado por el presidente, y manteniendo el diálogo abierto con las bases, a pesar de las tensiones.
El incidente en el Ministerio y la respuesta oficial
La jornada de tensión culminó con la intervención policial y la detención de 13 individuos, acción que el ministro Morales calificó como parte de un "plan orquestado". Relató que un grupo vinculado a la COB tomó las instalaciones, impidiendo la salida de los presentes hasta la llegada de la policía, y sugirió que la entrada de personas con mochilas y celulares fue parte de una estrategia premeditada. El ministro afirmó su determinación de no renunciar, reiterando su lealtad al presidente y su responsabilidad de responder a su designación. Aseguró que el diálogo con las bases sindicales permanece abierto, a pesar de los recientes enfrentamientos y las críticas que rodean la gestión ministerial. La situación subraya las profundas divisiones y los desafíos en la relación entre el gobierno y las organizaciones sindicales, especialmente en lo concerniente a la administración de recursos y la estructura de poder dentro del movimiento obrero boliviano.
En resumen
- Un gasto anual de 47 millones de bolivianos se destina a la figura de "comisión" para dirigentes sindicales en Bolivia.
- El Decreto 4710 de 2022 permite a los dirigentes cobrar el 100% de sus salarios y beneficios sociales mientras ejercen funciones sindicales.
- La FSTMB y la COD de Santa Cruz registran los mayores desembolsos, sumando más de 22 millones de bolivianos anualmente.
- El ministro de Trabajo, Edgar Morales, critica la falta de control estatal sobre estos fondos, administrados por los propios sindicatos.
- Morales ha impulsado una reestructuración del Ministerio de Trabajo bajo principios de meritocracia, en contraste con una supuesta politización previa.
- Un incidente reciente con 13 arrestos en el Ministerio de Trabajo evidencia las tensiones entre la cartera y organizaciones sindicales.



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