Miles de personas toman las calles en España y el mundo por el Primero de Mayo, con la vivienda como eje central
Las manifestaciones, lideradas por UGT y CC.OO., exigen mejores salarios y vivienda asequible, mientras el presidente Sánchez reivindica récords de empleo y la oposición critica la presión fiscal.

BOLIVIA —
Lo esencial
- Más de 100 manifestaciones se realizaron en España, con la central en Málaga.
- Unas 50.000 personas marcharon en Madrid, según UGT.
- En Turquía, al menos 575 personas fueron detenidas en Estambul.
- El presidente Sánchez destacó 22 millones de ocupados y un SMI que duplica el de hace una década.
- El líder de CC.OO., Unai Sordo, rechazó la guerra en Irán.
- La ministra Yolanda Díaz pidió subidas salariales vía negociación colectiva.
- En Baleares, la consellera Cabrer reivindicó liderazgo en empleo y desestacionalización.
- El portavoz socialista Iago Negueruela exigió limitar los precios del alquiler en Baleares.
Una jornada de reivindicación masiva en toda España
Este viernes, miles de personas salieron a las calles de España y de numerosos países para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores. En España, más de un centenar de manifestaciones arrancaron a las 11:00 horas, con el foco principal en Málaga, donde se celebró la marcha central. Bajo el lema 'Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia', los sindicatos UGT y Comisiones Obreras (CC.OO.) convocaron protestas en todo el territorio nacional para exigir mejores salarios, servicios públicos robustos, vivienda digna y un llamamiento a la paz en el contexto internacional. Las movilizaciones se replicaron en todas las comunidades autónomas y ciudades autónomas, incluyendo Ceuta y Melilla. En Cataluña, miles de personas tomaron las calles de Girona, Tarragona, Lleida, Reus y Barcelona, donde el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, se sumó a la marcha. En Madrid, unas 50.000 personas, según cifras de UGT, recorrieron la Gran Vía, con la presencia del ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, además de marchas en Rivas, Vallecas y Collado Villalba. En el País Vasco, las concentraciones se centraron en Vitoria, San Sebastián y Bilbao, donde el sindicato ELA reclamó un salario mínimo de 1.500 euros mensuales.
El problema de la vivienda marca la protesta en Málaga
La elección de Málaga como epicentro de las manifestaciones no fue casual. Los sindicatos subrayaron que la crisis de la vivienda es una de las principales reivindicaciones de este Primero de Mayo, y que afecta de manera particular a esta ciudad andaluza. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, puso en valor el crecimiento económico del país y recalcó que los sueldos deben crecer en consonancia con dicho impulso. Por su parte, el líder de CC.OO., Unai Sordo, mostró su rechazo a la guerra en Irán, vinculando las demandas laborales con la paz internacional. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, también presente en Málaga, llamó a elevar los derechos laborales y a impulsar una subida salarial a través de la negociación colectiva. En otras ciudades andaluzas como Huelva, Jaén, Granada, Córdoba, Sevilla y Cádiz también hubo manifestaciones.
Reacciones políticas: Sánchez reivindica récords, Feijóo critica la presión fiscal
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, protagonizaron las principales reacciones políticas con motivo del Primero de Mayo. En un mensaje en redes sociales, Sánchez felicitó la jornada subrayando que «hubo un tiempo donde los derechos eran un privilegio» y que «hoy sabemos que muchas cosas no eran imposibles y que empleo y derechos pueden ir de la mano». Destacó que España es el país de la Unión Europea que más crece, con 22 millones de personas ocupadas y un salario mínimo que duplica al de hace una década. Entre los logros mencionados, Sánchez señaló la subida del SMI, la reducción de la temporalidad, la reforma laboral, la protección del empleo y el impulso de la corresponsabilidad. También valoró la regularización de personas migrantes como «una medida de justicia para garantizar derechos, también obligaciones y acabar con la explotación laboral». Afirmó: «Mientras algunos anuncian el apocalipsis... La realidad es tozuda, es bien clara, hay más empleo y más derechos que nunca». Por el contrario, Feijóo reprochó al Ejecutivo que «el Gobierno gane más mientras las familias llegan con menos» recursos a final de mes. Denunció que el trabajo se ha convertido en «una carrera de obstáculos» debido al aumento de costes, impuestos y cotizaciones. Defendió que «trabajar ha de servir para vivir, no solo para pagar», y propuso hacer que «valga la pena» volver a trabajar.
Baleares, líder en empleo, pero con tensiones por la vivienda
La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, destacó que Baleares es líder en términos de empleo, y agradeció a las personas que cada día «con esfuerzo y constancia levantan las Islas». La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, reivindicó que el archipiélago «puede presumir de ser líder en creación de empleo», incluso en invierno, convirtiendo la desestacionalización en una realidad. También destacó mejoras en conciliación y una tendencia a la baja en siniestralidad. Sin embargo, el portavoz del PSIB-PSOE en el Parlament, Iago Negueruela, criticó que Prohens sea «la única que frena» la limitación de los precios del alquiler, una medida respaldada por sindicatos y algunos empresarios. Negueruela aseguró que «hay que limitar los alquileres ya» y que la negativa del Govern pone en riesgo a 40.000 familias que residen en viviendas arrendadas. Afirmó que Prohens «quiere que sigan subiendo» los alquileres, e insistió en que «empieza a haber empresarios» que piden aplicar la medida.
Movilizaciones internacionales: detenciones en Turquía y disturbios en Francia
Las protestas por el Día del Trabajo también se extendieron por numerosos países. En Francia, miles de personas se movilizaron en París, donde se registraron disturbios entre policías y manifestantes, así como en Ruan, Toulouse, Burdeos y Marsella. Algunos lemas rezaban: «El 1 de mayo nos pertenece. Dinero para nosotros, salarios, no para la guerra». En Estambul, Turquía, al menos 575 personas fueron detenidas durante la manifestación. La policía empleó gases lacrimógenos para impedir que los manifestantes se acercaran a la Plaza de Taksim, lugar emblemático para el movimiento obrero. En Noruega, cientos de personas se movilizaron en Oslo, donde también se vieron pancartas de apoyo a Palestina. También hubo protestas en Macedonia del Norte y en Grecia, donde miles de personas salieron a las calles de Atenas con pancartas y banderas del Che Guevara.
El origen histórico del Primero de Mayo y su significado actual
La celebración del Día del Trabajo se remonta al siglo XIX, con el avance de los movimientos sindicales y la lucha obrera. La Federación Americana del Trabajo decidió que a partir del 1 de mayo de 1886 la jornada laboral máxima sería de ocho horas, lo que desencadenó huelgas y protestas. En Chicago, los enfrentamientos entre huelguistas y policía duraron tres días. El 4 de mayo, una concentración en la plaza de Haymarket acabó con un saldo de 38 víctimas, tras la muerte de media docena de obreros. Dos años después, en 1889, el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional declaró el 1 de mayo como el Día Internacional de los Trabajadores en memoria de los mártires de Haymarket. Este año, la jornada festiva inicia un puente de tres días en todo el territorio español. Más allá del descanso, las reivindicaciones actuales reflejan la vigencia de aquellas luchas históricas: salarios dignos, vivienda asequible, derechos laborales y paz.
Un futuro incierto entre logros y desafíos
El Primero de Mayo de 2026 deja un panorama de contrastes. Por un lado, el Gobierno de Sánchez presume de cifras récord de empleo y derechos laborales, con un SMI duplicado y una reforma laboral que ha reducido la temporalidad. Por otro, la oposición denuncia una presión fiscal que erosiona el poder adquisitivo de las familias, y los sindicatos señalan que la vivienda sigue siendo un problema acuciante, especialmente en ciudades como Málaga y Baleares. Las movilizaciones internacionales, con detenciones en Turquía y disturbios en Francia, muestran que la lucha por los derechos laborales sigue siendo un fenómeno global. En España, el debate político se intensifica de cara a las próximas elecciones, con la vivienda y los salarios como ejes centrales. La pregunta que queda en el aire es si los avances logrados serán suficientes para satisfacer las demandas de una ciudadanía que, como muestran las pancartas, quiere trabajar para vivir, no para sobrevivir.
En resumen
- Las manifestaciones del Primero de Mayo en España estuvieron marcadas por la exigencia de vivienda asequible, especialmente en Málaga y Baleares.
- El presidente Sánchez destacó récords de empleo (22 millones de ocupados) y un SMI que duplica el de hace una década, mientras Feijóo criticó la presión fiscal.
- En Turquía, al menos 575 personas fueron detenidas en Estambul, y en Francia hubo disturbios en París.
- El origen histórico del Día del Trabajo se remonta a las protestas de Haymarket en Chicago en 1886, que reivindicaban la jornada de ocho horas.
- El problema de la vivienda sigue siendo una de las principales demandas sindicales, con llamados a limitar los precios del alquiler.
- Las movilizaciones reflejan una tensión entre los logros laborales del Gobierno y las críticas de la oposición y los sindicatos sobre salarios y vivienda.



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