Trump resucita la guerra comercial con la UE y sube al 25% los aranceles a los coches
El presidente estadounidense acusa a Bruselas de incumplir el acuerdo de julio y abre un nuevo frente en plena entrada en vigor del pacto UE-Mercosur.

SPAIN —
Lo esencial
- Donald Trump anunció un arancel del 25% a automóviles y camiones de la UE, frente al 15% pactado en julio de 2025.
- La medida se produce el mismo día en que entra en vigor el acuerdo UE-Mercosur, que elimina aranceles al 91% de las exportaciones europeas.
- Trump acusa a la UE de no cumplir el acuerdo comercial, pero no especifica las infracciones.
- El presidente vinculó la subida a la construcción de plantas en EE.UU. por valor de más de 100.000 millones de dólares.
- Bruselas advierte que mantiene 'todas las opciones abiertas' para responder si la amenaza se materializa.
- El Parlamento Europeo ha incluido cláusulas de suspensión, entrada en vigor y extinción para protegerse de cambios unilaterales de Washington.
- Trump también amenazó con retirar tropas de España e Italia por su posición sobre el programa nuclear de Irán.
Un tuit que reabre la crisis transatlántica
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a encender la mecha de la guerra comercial con la Unión Europea. A través de su red social Truth Social, anunció que la próxima semana elevará al 25% los aranceles a los automóviles y camiones fabricados en suelo europeo, violando el acuerdo alcanzado con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en julio de 2025. La decisión llega apenas una semana después de que el vicepresidente comunitario Maros Sefcovic estuviera en Washington negociando con la Administración estadounidense, y coincide con la entrada en vigor del tratado de libre comercio entre la UE y Mercosur. Trump justificó la medida afirmando que 'la Unión Europea no está cumpliendo con nuestro acuerdo comercial', pero no detalló en qué consiste el supuesto incumplimiento.
El 25% que rompe el techo del 15%
El nuevo arancel supone un incremento de diez puntos porcentuales sobre el límite máximo del 15% fijado en el pacto de julio, que a su vez había rebajado la amenaza inicial del 30% que Trump lanzó durante su ofensiva del 'Día de la Liberación' en abril. El acuerdo, cerrado en el campo de golf de Turnberry (Escocia), evitó una escalada mayor a cambio de que la UE aumentara sus inversiones en Estados Unidos y adoptara medidas para facilitar las exportaciones estadounidenses. Trump aseguró que los nuevos gravámenes no se aplicarán a los vehículos fabricados en plantas estadounidenses, y destacó que 'actualmente se están construyendo numerosas plantas de automóviles y camiones, con una inversión de más de 100.000 millones de dólares, una cifra récord'. En su comparecencia con ABC, el presidente afirmó que la medida fuerza a los fabricantes a 'mover la producción de sus fábricas mucho más rápido'.
Bruselas se prepara para responder
La Comisión Europea reaccionó con cautela pero dejó claro que está dispuesta a contraatacar. Un portavoz comunitario señaló que la UE 'sigue plenamente comprometida con una relación transatlántica predecible y mutuamente beneficiosa', pero advirtió que 'si Estados Unidos adopta medidas incompatibles con la Declaración Conjunta, mantendremos abiertas todas las opciones para proteger los intereses de la UE'. El acuerdo comercial, cuya tramitación aún no ha concluido en el Parlamento Europeo, incluye tres cláusulas de protección diseñadas precisamente para hacer frente a cambios unilaterales de Washington. La cláusula de suspensión permite paralizar las preferencias arancelarias si EE.UU. impone aranceles adicionales que superen el 15% o cualquier nuevo gravamen sobre productos europeos, exactamente lo ocurrido. También puede activarse si Washington 'socava los objetivos del acuerdo, discrimina a operadores económicos de la UE, amenaza la integridad territorial o las políticas exteriores de los Estados miembros, o ejerce coerción económica'.
El factor Irán y la amenaza militar
Trump vinculó directamente la escalada comercial con la política exterior de los países europeos. En declaraciones a ABC, el presidente mostró su descontento con Italia y España por su posición ante el programa nuclear iraní: 'No estoy contento con Italia y no estoy contento con España', dijo, acusándolos de mantener una posición débil. 'Creen que está bien que Irán tenga un arma nuclear', afirmó, y advirtió que eso sería 'una cosa terrible en el futuro'. El presidente estadounidense estudia retirar tropas de España e Italia, una medida que alteraría el equilibrio militar y de seguridad europeo construido tras la Segunda Guerra Mundial. La amenaza se suma a la crisis abierta en enero por el interés de Washington en Groenlandia, que llevó al Parlamento Europeo a suspender temporalmente la aprobación del acuerdo comercial y a endurecer las cláusulas de protección.
Un sector automovilístico europeo en la diana
La decisión golpea a uno de los sectores más sensibles de la economía europea. La industria del automóvil es clave para Alemania, Francia, Italia, España y varios países de Europa central. En España, el impacto se dejará sentir sobre todo en la industria de componentes, ya muy golpeada por los vaivenes arancelarios de los últimos meses. Trump presentó la subida como un incentivo para que los fabricantes trasladen su producción a Estados Unidos. 'Cuando construyan sus plantas en EE.UU., no habrá aranceles', dijo, mencionando que Japón, Corea del Sur, Canadá y México también están construyendo fábricas en territorio estadounidense. Sin embargo, la medida introduce una nueva capa de incertidumbre en un sector que ya arrastraba tensiones por las disputas sobre el acero y el aluminio, que habían bloqueado las conversaciones para aplicar el acuerdo de julio.
El pulso de fondo: un acuerdo frágil y un socio impredecible
Todos los actores en Bruselas son conscientes de la fragilidad del acuerdo y de la volatilidad de Trump. El equipo de Sefcovic ha notado un cambio de tono muy importante respecto al año pasado: la Casa Blanca tiene ahora prioridades completamente diferentes, centradas en Irán y la política nacional, pero la filosofía de fondo sigue siendo la misma. El Parlamento Europeo ha introducido una cláusula de extinción que fija el 31 de marzo de 2028 como fecha de vencimiento del reglamento principal, prorrogable solo mediante una nueva propuesta legislativa tras una evaluación exhaustiva. Mientras tanto, la UE mantiene abiertas todas las opciones, consciente de que el acuerdo comercial, que aún no ha sido ratificado, puede quedar en papel mojado si Trump decide ignorarlo. La pregunta que queda en el aire es si esta nueva escalada es una bravata negociadora o el principio del fin de la tregua comercial.
En resumen
- Trump elevó al 25% los aranceles a coches y camiones de la UE, incumpliendo el acuerdo de julio que fijaba un tope del 15%.
- La medida coincide con la entrada en vigor del acuerdo UE-Mercosur y con amenazas de retirada de tropas de España e Italia.
- Bruselas advierte que responderá si la amenaza se concreta, y el Parlamento Europeo ha blindado el acuerdo con cláusulas de suspensión y extinción.
- El sector automovilístico europeo, clave para Alemania, Francia, España e Italia, queda sumido en la incertidumbre.
- Trump vincula la escalada comercial con la política exterior europea, especialmente sobre Irán, y presiona para que los fabricantes trasladen producción a EE.UU.
- El acuerdo comercial de julio sigue sin estar ratificado, y su futuro depende de la evolución de las tensiones transatlánticas.





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