Eric Clapton, agredido con un objeto en Madrid, termina su concierto sin bises
El guitarrista británico, de 81 años, sufrió un incidente al ser impactado por un disco lanzado desde el público en el Movistar Arena.

SPAIN —
Lo esencial
- Eric Clapton ofreció un concierto en Madrid el pasado jueves.
- El músico británico tiene 81 años.
- El concierto tuvo lugar en el Movistar Arena ante aproximadamente 17.000 personas.
- Clapton no visitaba Madrid en concierto desde hace 25 años.
- Un disco lanzado desde el público impactó al artista durante la actuación.
- El incidente provocó que el concierto terminara abruptamente, sin bises.
- La prohibición de acceso a fotoperiodistas fue una constante en el evento.
Una leyenda del blues en Madrid
A sus 81 años, Eric Clapton ha demostrado una vez más que su guitarra sigue siendo un instrumento de leyenda. El pasado jueves, el icónico músico británico pisó el escenario del Movistar Arena en Madrid, ante unas 17.000 almas, para ofrecer un recital que, si bien repasó su extensa carrera, se vio empañado por un incidente inusual. La expectación era alta, especialmente considerando que el "Dios de la guitarra", como se le conoce, no visitaba la capital española en concierto desde hacía un cuarto de siglo. Su religión es el blues, y en sus "misas" musicales, el único mandamiento es mover el tobillo, una invitación que sus fieles, aunque a veces cohibidos, suelen atender con devoción. Clapton, puntual y sutil, arrancó la velada con "Badge", tema que data de sus tiempos con Cream, grupo que marcó un hito hace más de cinco décadas. Aquella época, con 24 años, una Gibson y un recorrido por distintas bandas, sentó las bases para una carrera en solitario que lo consagraría como un icono del blues-rock, sin abandonar nunca su devoción por el blues tradicional.
Un recital sin tregua y con revisitas audaces
La noche se desenvolvió con una intensidad inusual, sin apenas respiro entre los temas y sin una sola palabra pronunciada por el artista, salvo un escueto "Hey, Madrid". Esta cadencia, si bien permitía una inmersión profunda en la música, hizo que el recital pareciera, para algunos, más corto de lo previsto. Una de las grandes virtudes de Clapton, similar a la de Bob Dylan, es su habilidad para revisitar su propio cancionero desde ángulos diferentes en directo. Esto resulta una delicia para quienes han crecido al compás de sus acordes, permitiendo redescubrir clásicos con una nueva perspectiva. Desde que se unió a The Roosters con 17 años, Clapton no ha dejado de perfeccionar su técnica. Si bien ha perdido movilidad con el paso del tiempo, conserva una maestría que lo sitúa a la altura de gigantes como Jimi Hendrix o Steve Ray Vaughan, ofreciendo "licks" de una belleza singular a pesar de los achaques.
La maestría en "I Shot The Sheriff" y la prohibición a fotógrafos
El solo que interpretó en "I Shot The Sheriff", versión del clásico de The Wailers, dejó al público sin aliento. Este momento de euforia colectiva, aunque contenida, fue uno de los puntos álgidos de la noche. Clapton ha logrado que sus versiones de clásicos, gracias a su exquisita habilidad para darles un brillo único, calen tanto como las composiciones originales. En esta interpretación, además, demostró un dominio vocal que a menudo pasa desapercibido, confirmando su versatilidad sobre el escenario. Su habilidad para dominar los riffs sin caer en el exhibicionismo es una de las señas de identidad de su estilo, forjado en temas como "Layla", que le valió tres de los 17 premios Grammy que ostenta y que fue reconocida por la revista "Rolling Stone" como una de las 500 mejores canciones de todos los tiempos. Como venía siendo habitual últimamente entre los grandes nombres de la música, el acceso al recinto estuvo prohibido para los fotoperiodistas, una medida que restó visibilidad a la actuación y que se ha convertido en una práctica extendida.
El incidente que interrumpió el concierto
Tras un trance musical casi interminable, la actuación se vio truncada por un acto de agresión. Un disco lanzado desde el público impactó directamente en el pecho del artista, un suceso que detuvo la música y alteró el curso del concierto. Este desafortunado incidente provocó que la banda se despidiera sin interpretar los bises previstos, cerrando la velada de forma abrupta. Los códigos de entendimiento entre Clapton y su banda son sólidos, y hasta los errores suelen resultar estimulantes, pero un objeto lanzado al escenario es una línea que no se debe cruzar. El propio artista, a pesar de la edad y los achaques, demostró una resistencia y una pasión inquebrantables sobre las tablas, haciendo gala de una energía que desmentía el paso del tiempo. Su capacidad para conectar con el público a través de su música, incluso sin apenas comunicación verbal, es un testimonio de su estatus legendario.
La leyenda de "Clapton is God"
La figura de Eric Clapton ha estado rodeada de un aura mítica desde sus inicios. Un grafiti aparecido en Londres en 1965, "Clapton is God", encapsuló la devoción que despertaba incluso en sus primeras etapas, un apodo irónico que hacía referencia a los aplausos burlones y ralentizados que el público británico solía ofrecerle. Este mote hacía referencia a aquel aplauso burlón y ralentizado que el público británico solía ofrecerle mientras, sobre el escenario, se disponía a cambiar las cuerdas de las guitarras a las que "mataba de amor, blues y rock n'roll". Ni el tiempo, ni la edad, ni la extenuación parecen poder con una leyenda del rock, y de eso precisamente alardeó el británico sobre el escenario. La intimidad y delicadeza que Clapton destiló con temas como "Golden Ring" contrastaron con la intensidad de otros momentos, pero la esencia de su arte permaneció intacta, demostrando que su conexión con el blues y el rock sigue siendo tan profunda como siempre.
En resumen
- Eric Clapton, a sus 81 años, ofreció un concierto en Madrid tras 25 años de ausencia.
- El músico demostró una gran maestría con la guitarra, revisando su repertorio clásico.
- El concierto se caracterizó por la intensidad y la ausencia de pausas o discursos.
- La actuación fue interrumpida cuando un objeto lanzado desde el público impactó al artista.
- El incidente provocó la cancelación de los bises, terminando el concierto de forma abrupta.
- La prohibición de acceso a fotoperiodistas fue una constante en el evento.






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