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El Primero de Mayo global clama contra la guerra y el encarecimiento de la vida

Multitudes en decenas de países salen a las calles para exigir paz, salarios dignos y protección social en un contexto de inflación disparada por el conflicto en Oriente Medio.

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El Primero de Mayo global clama contra la guerra y el encarecimiento de la vida
Multitudes en decenas de países salen a las calles para exigir paz, salarios dignos y protección social en un contexto dCrédito · Proceso

Lo esencial

  • Manifestaciones simultáneas en Seúl, Sídney, Yakarta, Manila y múltiples capitales europeas y ciudades de EE.UU.
  • La Confederación Europea de Sindicatos, que agrupa a 93 organizaciones en 41 países, denuncia que los trabajadores 'no pagarán el precio de la guerra de Trump'.
  • En Manila, la policía bloquea el acceso a la embajada de EE.UU. mientras los manifestantes corean 'ni tropas, ni bases, ni maniobras militares'.
  • El presidente indonesio Prabowo Subianto se suma a la marcha en Yakarta, donde decenas de miles exigen protección ante el alza de precios.
  • En Pakistán, la inflación oficial supera el 16% y el país depende del FMI y de aliados; muchos jornaleros no pueden dejar de trabajar el 1 de mayo.
  • Josua Mata, líder de la confederación sindical filipina SENTRO, vincula la crisis local con la global: 'todos los trabajadores filipinos son conscientes'.

Una jornada de reivindicación global

Activistas de todo el mundo han salido a las calles este viernes con motivo del Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, para clamar por la paz, salarios más altos y mejores condiciones laborales. Las protestas se extienden desde Seúl, Sídney y Yakarta hasta numerosas capitales europeas y ciudades de Estados Unidos, en un contexto marcado por el aumento de los costos de la energía y la pérdida de poder adquisitivo vinculados a la guerra con Irán. En muchos países, la jornada es feriado y los sindicatos aprovechan para movilizarse en torno a salarios, pensiones, desigualdad y cuestiones políticas más amplias. La Confederación Europea de Sindicatos, que representa a 93 organizaciones sindicales en 41 naciones europeas, declaró: 'Los trabajadores se niegan a pagar el precio de la guerra de Donald Trump en Oriente Medio. Las manifestaciones de hoy muestran que los trabajadores no se quedarán de brazos cruzados mientras ven destruirse sus empleos y su nivel de vida'.

El costo de la vida como detonante

El aumento del costo de la vida, directamente ligado al conflicto en Oriente Medio, se perfila como el tema central de las protestas. En Manila, la capital de Filipinas, grandes multitudes marcharon para reclamar salarios más altos y menos impuestos, al tiempo que denunciaban el papel de Estados Unidos en la guerra con Irán. Algunos manifestantes portaban pancartas con el lema 'ni tropas, ni bases, ni maniobras militares, resistir las guerras lideradas por Estados Unidos'. Los agentes de policía bloquearon el paso de los manifestantes cerca de la embajada estadounidense, lo que derivó en enfrentamientos. Josua Mata, responsable de SENTRO, la confederación de federaciones sindicales filipinas, afirmó: 'Todos los trabajadores filipinos son conscientes ahora de que la situación aquí está profundamente conectada con la crisis global'.

Indonesia: el presidente se suma a la marcha

En Indonesia, el presidente Prabowo Subianto se unió a una manifestación en la capital, Yakarta, y saludó a decenas de miles de personas en medio de una fuerte presencia policial y militar. Los trabajadores reclamaron una mayor protección gubernamental ante el aumento de los precios y las dificultades para encontrar materias primas para su industria. La participación del mandatario en la protesta resulta inusual y subraya la presión social que enfrenta el gobierno indonesio en un año electoral. La inflación y el encarecimiento de los combustibles son temas candentes en el archipiélago, donde el poder adquisitivo de la clase trabajadora se ha visto erosionado.

Pakistán: el lujo de no trabajar

En Pakistán, el Primero de Mayo es un feriado oficial marcado por marchas, pero muchos jornaleros no pueden permitirse tomar el día libre. '¿Cómo voy a llevar verduras y otras cosas necesarias a casa si no trabajo?', preguntó Mohammad Maskeen, un obrero de la construcción de 55 años, cerca de Islamabad. Su testimonio refleja la realidad de millones de trabajadores informales que viven al día. El aumento del precio del petróleo ha disparado la inflación, que el gobierno estima en alrededor del 16% en un país que depende en gran medida del apoyo financiero del Fondo Monetario Internacional y de naciones aliadas. La crisis energética global golpea con especial dureza a Pakistán, donde la factura de las importaciones de crudo se ha disparado.

Estados Unidos: protestas contra Trump

En Estados Unidos, activistas contrarios a las políticas del presidente Donald Trump están organizando marchas y boicots. Aunque el Primero de Mayo no es feriado federal, diversas organizaciones sindicales y de izquierda han convocado concentraciones en ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Chicago. Las protestas estadounidenses se centran en la crítica a la política exterior de Trump, especialmente su papel en el conflicto con Irán, y en la defensa de los derechos laborales en un contexto de inflación creciente. La guerra comercial y las sanciones han elevado los precios de los combustibles y los alimentos, afectando especialmente a los hogares de rentas bajas.

Una movilización sin precedentes

La amplitud geográfica de las protestas de este Primero de Mayo no tiene precedentes recientes. Desde Asia hasta América, pasando por Europa, los trabajadores han expresado un descontento común: la guerra en Oriente Medio está encareciendo la vida y destruyendo empleos, y los gobiernos no ofrecen respuestas adecuadas. La Confederación Europea de Sindicatos ha sido tajante: los trabajadores no están dispuestos a asumir el coste de un conflicto que no han provocado. La pregunta que queda en el aire es si estas movilizaciones lograrán traducirse en cambios de política concretos, tanto en los países individuales como en el ámbito internacional. Por ahora, las calles hablan.

En resumen

  • El Primero de Mayo de 2025 ha sido el más globalizado de los últimos años, con protestas en al menos cuatro continentes unidas por el rechazo a la guerra y la inflación.
  • La guerra con Irán y el consiguiente encarecimiento de la energía son el detonante común de las movilizaciones, según los sindicatos europeos y asiáticos.
  • En Filipinas, las protestas han derivado en enfrentamientos con la policía frente a la embajada de EE.UU., reflejando el malestar por la injerencia estadounidense.
  • El presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, se ha sumado a las protestas en Yakarta, un gesto inusual que evidencia la presión social en un año electoral.
  • En Pakistán, la inflación del 16% y la dependencia del FMI agravan la precariedad laboral, donde muchos trabajadores no pueden permitirse el feriado.
  • Las movilizaciones en EE.UU., aunque menores, muestran un creciente descontento con la política exterior de Trump y sus efectos en el costo de vida.
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