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El holograma de Cerati revive a Soda Stereo en un Antel Arena colmado de nostalgia

La tecnología digital devuelve a la vida al cantante fallecido para un concierto que mezcla pasado y presente, mientras 17 canciones recorren el legado de la banda.

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El holograma de Cerati revive a Soda Stereo en un Antel Arena colmado de nostalgia
La tecnología digital devuelve a la vida al cantante fallecido para un concierto que mezcla pasado y presente, mientras Crédito · El Observador

Lo esencial

  • Soda Stereo se presentó el 2 de mayo en el Antel Arena de Montevideo con su gira Ecos.
  • El espectáculo utiliza un holograma de Gustavo Cerati, fallecido en 2014 tras un coma de cuatro años.
  • La banda tocó 17 canciones, incluyendo clásicos como 'Ecos', 'Juego de seducción' y 'La ciudad de la furia'.
  • El Antel Arena estuvo lleno, con público de todas las edades, incluidos jóvenes que no vivieron la época original.
  • La tecnología empleada incluye inteligencia artificial para recrear la voz y guitarra de Cerati.
  • Soda Stereo solo había visitado Uruguay dos veces: en enero de 1987 (Palacio Peñarol) y enero de 1991 (Punta del Este).
  • El primer holograma en un concierto musical fue en 2012 en Coachella, con Tupac Shakur.

Una noche de ciencia ficción hecha realidad

El Antel Arena de Montevideo se llenó por completo el pasado sábado 2 de mayo para recibir a Soda Stereo en su gira Ecos, un espectáculo que desafía los límites entre la vida y la muerte. Sobre el escenario, el holograma de Gustavo Cerati, fallecido en 2014 tras un accidente cerebrovascular que lo mantuvo en coma cuatro años, revivió junto a los músicos originales Charly Alberti y Zeta Bosio. La tecnología, desplegada con un cuidado minucioso, permitió que la voz y la guitarra de Cerati sonaran con una nitidez que nunca tuvo en vivo, desprovistas de las imperfecciones humanas como respiraciones o comentarios improvisados. El resultado fue una experiencia inmersiva que, según los asistentes, oscilaba entre la emoción genuina y la inquietud ante el artificio.

El repertorio: 17 canciones que marcaron una generación

El concierto recorrió 17 canciones que funcionaron como un grandes éxitos, con temas que despertaron unanimidad inmediata y otros que generaron debate entre los fans. La lista incluyó desde 'Ecos', 'Juego de seducción' y 'Nada personal' hasta 'La ciudad de la furia', 'Persiana americana' y 'Un misil en mi placard'. El público, que ocupaba tanto las gradas como el campo de pie, coreó cada letra con una precisión que sorprendió incluso a los más escépticos. Grupos de adolescentes que no habían nacido cuando Cerati pronunció su famoso 'Gracias totales' en 1997 saltaban y cantaban con la misma pasión que los cincuentones que crecieron con la banda.

La tecnología como protagonista: el holograma de Cerati

El holograma de Cerati no es el primero en la historia de la música: en 2012, el festival Coachella presentó una réplica digital del rapero Tupac Shakur, asesinado en 1996. Sin embargo, en Uruguay nunca se había visto un espectáculo de este tipo. En 2022, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado amagaron con usar un holograma del Indio Solari, pero optaron por un registro fílmico. Durante la función, algunos asistentes se preguntaron si había un doble de Cerati en el escenario, mientras que las pantallas gigantes proyectaban imágenes generadas por inteligencia artificial que reforzaban la ilusión. La pregunta, que evoca teorías conspirativas como la de la muerte de Paul McCartney, pone en discusión hasta dónde puede llegar el simulacro en la música.

La nostalgia como motor: un público que buscaba el pasado

El lleno total del Antel Arena habla del poder perdurable de las canciones de Soda Stereo, pero también de la fuerza de la nostalgia, una emoción que ha atrapado incluso a quienes no vivieron la época original. Internet, con su archivo infinito, ha permitido que las nuevas generaciones accedan a un pasado idealizado, como el que se escenificó en el concierto. Mientras Bosio y Alberti mostraban en sus rostros el paso de los años, el holograma de Cerati lucía tan elegante y espléndido como en sus mejores días. La tecnología, que Soda Stereo nunca tuvo en su existencia real, logró que las canciones sonaran como nunca antes, pero también las despojó de la humanidad que las hacía únicas.

La relación de Uruguay con Soda Stereo: visitas escasas pero intensas

Los uruguayos tienen una relación singular con la banda argentina, que apenas los visitó dos veces en su historia: en enero de 1987 para presentar 'Signos' en el Palacio Peñarol, y en enero de 1991 con un toque callejero en Punta del Este para promocionar 'Canción Animal'. Para ver a los reyes del rock pop, casi siempre hubo que viajar al extranjero. Por eso, el concierto del Antel Arena fue una oportunidad única para muchos que nunca habían visto a Soda Stereo en vivo. El desfile de remeras de Ramones, Guns N' Roses y Beatles reflejaba la mezcla de expectativa, curiosidad y temor que envolvía la noche.

Entre la emoción y el artificio: la experiencia del público

A las 20:30, el campo ya estaba colmado. La tensión se cortaba con un cuchillo cuando, a las 21:00, los carteles publicitarios se apagaron y la guitarra de 'Ecos' comenzó a filtrarse. El público respondió a pura uruguayez: cantó a voz en cuello pero demoró en soltarse a bailar, hasta que 'Hombre al agua' los metió en una cadencia de baile sin estridencias. Los momentos más emotivos llegaron con 'La ciudad de la furia', que desató un mar de cuerpos saltando y lágrimas, y con 'Ella usó mi cabeza como un revólver', donde un Cerati de IA emergió de los icónicos parlantes del Sueño Stereo. La noche terminó con la sensación de haber presenciado algo único, aunque muchos se preguntaran si lo que vieron fue real o solo un espejismo digital.

El legado de Soda Stereo en la era digital

El espectáculo Ecos plantea preguntas profundas sobre el futuro de la música en vivo. Si la tecnología puede recrear a un artista fallecido con tal fidelidad, ¿qué significa la autenticidad en un concierto? La banda, que siempre estuvo un paso adelante explorando sonidos y jugando con el estudio como una caja de herramientas, ahora se enfrenta a un nuevo desafío: ser ejecutores de lo que la tecnología les impone. Sin embargo, todavía es posible oír ecos de lo que fueron Alberti y Bosio: el primero como uno de los bateristas más personales del rock argentino, el segundo como un sólido soporte para que la guitarra y la voz de Cerati pudieran volar. La noche del 2 de mayo, el Antel Arena fue testigo de un rito que, aunque mediado por la tecnología, logró conectar a miles de personas con las canciones que marcaron sus vidas.

En resumen

  • El holograma de Gustavo Cerati permitió revivir a Soda Stereo en un concierto que combinó nostalgia y tecnología de punta.
  • El Antel Arena se llenó para un show de 17 canciones que incluyó clásicos y temas menos conocidos.
  • La gira Ecos marca la primera vez que un holograma musical se presenta en Uruguay.
  • La relación de Uruguay con Soda Stereo fue históricamente escasa, con solo dos visitas previas.
  • El espectáculo generó debate sobre los límites entre lo auténtico y lo artificial en la música en vivo.
  • La tecnología permitió que las canciones sonaran con una calidad nunca antes alcanzada, pero las despojó de su humanidad original.
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