Naoya Inoue retiene sus títulos ante Junto Nakatani en el combate más grande de la historia de Japón
El 'Monstruo' Inoue derrota por decisión unánime a su compatriota invicto en el Tokyo Dome ante 55.000 espectadores, alargando su racha de victorias consecutivas en peleas por el campeonato mundial.

VENEZUELA —
Lo esencial
- Naoya Inoue (33-0, 27 KOs) venció por decisión unánime a Junto Nakatani (32-1, 24 KOs) en el Tokyo Dome.
- Las tarjetas de los jueces fueron 116-112, 115-113 y 116-112 a favor de Inoue.
- Inoue defendió sus cinturones de campeón mundial indiscutible del peso supergallo por séptima vez.
- Ambos boxeadores llegaban invictos con récord de 32-0; Inoue extendió su racha a 33-0.
- El combate reunió a 55.000 espectadores en el Tokyo Dome, donde Mike Tyson perdió su invicto en 1990.
- Un cabezazo involuntario en el décimo asalto le partió la ceja a Nakatani, lo que dio respiro a Inoue.
- Inoue acumula 28 victorias consecutivas en peleas por el campeonato mundial.
El duelo de invictos en el Tokyo Dome
Naoya Inoue, el campeón mundial indiscutible del peso supergallo, defendió con éxito sus títulos por séptima ocasión al imponerse por decisión unánime a su compatriota Junto Nakatani. El combate, celebrado en el Tokyo Dome ante 55.000 espectadores, enfrentó a dos multicampeones invictos: Inoue, número dos en la clasificación libra por libra, y Nakatani, sexto en esa misma lista y campeón en tres divisiones. Ambos púgiles llegaban con un récord de 32-0, lo que convertía la velada en la más esperada de la historia del boxeo japonés. Inoue, apodado 'El Monstruo', extendió su racha a 33-0 con 27 nocauts, mientras que Nakatani sufrió la primera derrota de su carrera, quedando con 32-1 y 24 nocauts.
Desarrollo de la pelea: de la toma de contacto al intercambio de golpes
Los dos primeros asaltos fueron de tanteo, con Nakatani lanzando tres izquierdas cruzadas que no alcanzaron a Inoue. El campeón se movió con soltura para llevar la iniciativa. En el tercer round, Inoue conectó un par de derechazos al rostro de Nakatani, y en el cuarto, un izquierdazo seguido de un jab a la cabeza, otro al cuerpo y un derechazo. Nakatani respondió con un gancho de izquierdas, pero Inoue ya mandaba en las tarjetas. Nakatani apretó en el quinto asalto, el más igualado, elevando el ritmo y propiciando el intercambio de golpes. Inoue soltó más manos para frenar el empuje de su rival: una ráfaga de jabs y un gancho de derechas tocaron carne. Con buen juego de piernas, esquivó varios envites de Nakatani, quien no se amilanó. El público jaleó desde las butacas. El aspirante se mostró agresivo en el noveno round, demostrando ambos por qué mantenían su condición de invictos.
El cabezazo que cambió el rumbo
En el décimo asalto, cuando Nakatani dominaba la acción, un cabezazo involuntario entre ambos le partió la ceja. La pausa para atender la herida dio aire a Inoue en su peor momento del combate. Nakatani salió al undécimo round y enseguida tomó el centro del ring. Inoue se defendió al inicio y esperó su momento. Avanzado el undécimo asalto, Inoue encadenó dos brillantes combinaciones de golpes que hicieron daño a su contrincante: un uppercut, varios derechazos y otro uppercut. Nakatani sangraba antes de los últimos tres minutos de pelea. Consciente de que la victoria estaba en su esquina, Inoue controló el duodécimo asalto, buscando que pasara el tiempo sin sobresaltos. Así sucedió, y los jueces le dieron el triunfo.
Un escenario histórico para el boxeo japonés
El Tokyo Dome, donde Mike Tyson perdió su condición de invicto en 1990, fue el escenario del combate más grande en la historia del boxeo japonés. Las entradas para los numerosos cines japoneses que emitieron la pelea en pantalla grande se agotaron en cuanto se anunció la transmisión. Nakatani hizo su entrada enfundado en una bata dorada con ribetes blancos al ritmo de un tema del rockero japonés Tsuyoshi Nagabuchi. Inoue subió al ring tras un largo paseo de cinco minutos mientras sonaba 'Battle Without Honor or Humanity', de Kill Bill Vol. 1. La expectación era máxima: dos multicampeones invictos frente a frente, el número 2 libra por libra contra el número 6, el campeón total del peso supergallo contra el campeón en tres divisiones. Inoue prolongó su racha de 28 victorias consecutivas en peleas por el campeonato mundial, consolidándose como el amo y señor del boxeo japonés.
Consecuencias y futuro inmediato
Con esta victoria, Inoue sigue intratable en el peso supergallo, reteniendo sus cuatro cinturones y manteniendo su estatus de campeón indiscutible. Nakatani, por su parte, estrena su casillero de derrotas, pero su actuación ante el mejor libra por libra de Japón le asegura un futuro prometedor en la división. El combate no solo reafirma a Inoue como el emperador del boxeo japonés, sino que también eleva el perfil del boxeo en el país, que vivió una noche histórica. Queda por ver si Inoue buscará nuevos retos en categorías superiores o si Nakatani tendrá una oportunidad de revancha. Por ahora, el 'Monstruo' sigue siendo el rey indiscutible.
En resumen
- Naoya Inoue derrotó por decisión unánime a Junto Nakatani, reteniendo sus títulos de campeón mundial indiscutible del peso supergallo.
- El combate, disputado en el Tokyo Dome ante 55.000 espectadores, es el más grande en la historia del boxeo japonés.
- Inoue extendió su récord invicto a 33-0 (27 KOs), mientras que Nakatani sufrió su primera derrota (32-1, 24 KOs).
- Un cabezazo involuntario en el décimo asalto le partió la ceja a Nakatani, cambiando el rumbo de la pelea.
- Inoue acumula 28 victorias consecutivas en peleas por el campeonato mundial, consolidando su dominio en la división.
- La velada elevó el perfil del boxeo japonés a nivel global, con una producción y expectación sin precedentes.


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